Hoy viernes, a las 5:21 de la tarde hora de Nueva York, Anthropic recibió una orden del gobierno de Estados Unidos. Cinco horas después, sus dos modelos más capaces, Fable 5 y Mythos 5, estaban apagados en todo el planeta.
No fue una falla técnica ni una decisión comercial. Fue una directiva de control de exportaciones, firmada por razones de seguridad nacional.
A quién afecta
La orden suspende el acceso a Fable 5 y Mythos 5 para cualquier “foreign national”: toda persona que no sea ciudadana de Estados Unidos, esté donde esté, incluso dentro del país, incluidos los propios empleados extranjeros de Anthropic. Si trabajas desde Bogotá, Ciudad de México o Buenos Aires, entrabas en la lista por defecto.
Verificar la nacionalidad de cada usuario de un día para otro era imposible. Así que Anthropic apagó los dos modelos para todos sus clientes, también los estadounidenses. El resto de Claude sigue funcionando con normalidad. Las sesiones que ya tenías abiertas en Fable empezaron a devolver error a media tarea.
Por qué, según lo que se sabe
La carta del gobierno no detalló el riesgo. Lo que Anthropic entiende es que alguien le demostró a la administración una forma de saltarse las barreras del modelo, un “jailbreak”. Según la prensa estadounidense, una empresa rival reclamó haber vulnerado Mythos y eso encendió la alarma en el Departamento de Comercio.
La técnica, según Anthropic, consistía en pedirle al modelo que leyera un código de programación y arreglara sus fallos: un uso normal, disponible en toda la industria. La empresa sostiene que las grietas encontradas eran menores, ya conocidas, y que modelos públicos como GPT-5.5 de OpenAI las descubren sin ningún truco. Su argumento: si retirar un modelo cada vez que aparece una grieta así se volviera el estándar, no se podría lanzar ningún modelo nuevo en el sector.
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El detalle que no depende de cómo termine
Dos días antes de la orden, el propio director de Anthropic, Dario Amodei, publicó un ensayo pidiendo justo esto: que el gobierno tuviera la autoridad para bloquear modelos de IA peligrosos. “Es hora de ir más allá de la transparencia, hacia una regulación más seria y vinculante”, escribió. Cuarenta y ocho horas después, ese poder cayó sobre su propia empresa.
Lo que todavía no se sabe
Por ahora solo tenemos la versión de Anthropic, que es parte interesada; el gobierno no publicó su evidencia. La empresa dice que lo considera un malentendido y que trabaja para restaurar el acceso cuanto antes, y prometió más detalles técnicos en 24 horas. Puede que se resuelva en días o que escale.
Un apunte práctico mientras tanto, para quien ya trabaja con esto: la IA que usas no es tuya, y puede irse sin avisarte. Tener una segunda opción ya probada dejó de ser exageración.
El próximo martes, la edición completa: el abogado que ganó un hackatón de programación sin escribir código, y la jueza que expulsó a cuatro abogados por firmar lo que la IA inventó.
Nos leemos.
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Juan
Exoesqueleto Cerebral



